Hace años leía un relato corto del maestro Asimov, donde contaba las peripecias de un individuo que, sujeto a un experimento científico, se iba haciendo mas y mas pequeño, hasta ser igual que las hormigas, luego igual que un grano de arena, luego el grano de arena se iba haciendo mas y mas grande, hasta que ese era el nuevo Universo en el que entraba, primero como un gigante, luego, distinguiendo mundos en ese universo – grano de arena, luego entrando en esos mundos como un gigante también, para pasar a ser uno mas de una población de micro-seres, y cada vez mas y mas pequeño, hasta repetir este ciclo, dentro de microuniversos infinitos.
Es esa, en mi opinión, una idea inquietante, y atractiva de pensar que quizás si, que quizás el infinito va también en esa dimensión, no solo pensando en nuestro único Universo infinito, sino en infinitos universos dentro de ellos, al igual que nosotros somos una molécula para nuestro Dios, que en realidad es otra molécula de otro dios mas gigante aún…De lo infinitamente grande a lo infinitamente pequeño.
Por eso quizás no hay un dios humano y bondadoso, que aunque pasen las desgracias que pasan, a pesar de que él es misericordioso y todo amor, no hace nada para evitar las atrocidades que se cometen día a día. No me creo lo que no hace nada por que nos dio el “libre albedrío”. Existe libre albedrío por que no hay otra cosa!, y nuestro Dios mas cercano puede ser un gigante que se tira un pedo, y nuestro universo es una molécula del gas de ese pedo.
Si piensas en ello, o aunque no lo hagas, y pienses que vaya paja mental la mía, pero a pesar de ello pienses en lo insignificantes que somos, la verdad es que deprime un poco, al igual que pensar que no hay vida después de la muerte, que simplemente dejamos de existir… que sentido tiene todo? Al final, necesitamos encontrar un sentido a nuestras vidas. Hay gente que le encuentra un sentido fácilmente, lo tienen claro, pero hay gente que lo busca toda su vida, y en realidad es eso, esa búsqueda lo que te mantiene agarrado al día a día.
Creo que yo me decanto por lo segundo, pero no de un modo pesimista, depresivo, sino con curiosidad, con cierta alegría, ya que al fin y al cabo estoy vivo, y la vida hay que disfrutarla, y saber ser feliz con lo que se tiene… Si me muero y no hay nada, pues no me importará mucho, ya que no existiré, no?
Yo estoy en esa búsqueda aún, aunque he encontrado ciertos “bastiones” inquebrantables para poder eso, encontrarle sentido a tu vida y ser feliz y completo como persona. Estos bastiones, estos pilares básicos, se resumen en:
- Mi mujer y mis hijos. Los quiero con toda mi alma, si es que tengo ;)
- Mi familia: Mis padres y hermanos/a, y hasta mi familia política, como no ;)
- Mis amigos: tengo pocos, pero una mano amiga es también un muy buen apoyo en el camino…
- Realización personal: Implica que el esfuerzo que has hecho, personal y profesionalmente, para marcarte unas metas y llegar a ellas, han dado sus frutos.
Con lo cual, al final tenemos básicamente 2 conceptos: Amor y Sacrificio (con lo que implica de esfuerzo, tesón y constancia, que hace que al conseguir algo valores lo que has conseguido por lo que has sudado para llegar a ello). De todas formas, sin lo primero no seria feliz, con lo que vamos, resulta que es el Amor lo que hace que le de sentido a mi vida…topicazo del copón, pero bueno, es lo que hay! ;)
Supongo que continuaré exponiendo mis elucubraciones mentales en próximos capítulos, así que lo siento mucho, habrá más.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
a ver a ver a ver a ver...
yo habia entendido que los Conceptos eran el Pedo y su Nube....¿qué coño pinta el sacrificio y demás milongas?
el sentido de la vida se reduce a las pequeñas cosas: un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna...
Publicar un comentario